X

De locos

Él la miró intensamente al verla pasar. Ella se hizo la loca. Ella regresó al día siguiente. Se hizo la loca. Él la miró intensamente al verla pasar. Así un día y otro. Hasta que él se hizo el loco y ella lo miró intensamente al pasar. Desde entonces pasean juntos por el patio. No dejan de mirarse ni de hacerse los locos, primero uno, luego la otra y a veces los dos a la vez. El doctor, intrigado, los observa y toma notas desde la ventana. La enfermera, sin embargo, los adora. Pero, claro, ella fue siempre una sentimental.

Un saludo,
Manuel M. Almeida

Utilizamos cookies propias y de terceros con fines estadísticos, de conexión con redes sociales y de publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de nuestras cookies.