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na de dos. O las grandes lumbreras del capital han perdido la cabeza o mis matemáticas son aun peor de lo que siempre he sospechado. Lo digo por el desarreglo que observo en el empecinamiento de ir retrasando progresivamente la edad de jubilación como una forma –dicen– de aliviar la carga que suponen las pensiones para las arcas del Estado.

El Bundesbank alemán acaba de aconsejar un nuevo estiramiento hasta los 69 años (ahora mismo es de 65 en Alemania, y para el 2030 será de 67, algo similar al sistema que se ha establecido en España), lo que –dicen– «contribuiría a aliviar la presión sobre las arcas públicas germanas por el envejecimiento de la población y garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones».

Hasta ahí todo estupendo (estupendo en la lógica neoliberal de dar por buena la imposibilidad de financiación pública y cargar el muerto de los desajustes de sus brillantes principios sobre la espalda de los sufridos ciudadanos, y así evitar perder el tiempo en políticas tan fútiles como la de luchar decididamente contra el fraude fiscal o la de garantizar el derecho universal de toda persona a un puesto de trabajo).

Pero, veamos:

  1. Si es cierto que la tendencia global es la de contratar cada vez más a los jóvenes en detrimento de los mayores, por esa otra lógica del capital que consiste en minimizar gastos y riesgos para obtener beneficios mayores:

    La crueldad del mercado laboral – Rafael Gil en ‘Canarias7’

  2. Si es cierto que los mayores de 50 años son el colectivo más vulnerable frente al desempleo; que en España, por ejemplo, es el sector de parados que más crece –su número se ha multiplicado por seis en los últimos años– y supone ya casi la mitad de los desempleados de larga duración en este país sin que haya expectativas de enmienda:

    La España mutilada – Fernando Sánchez Alonso en ‘Interviú’

  3. Y si es cierto que el paro continúa creciendo, a mayor o menor ritmo, con sus retrocesos y sus repuntes, en prácticamente todas las naciones de la Tierra, incluida la deslumbrante Alemania (aunque siempre habrá una cabeza de turco a la que responsabilizar):

    Alemania culpa a los refugiados de su primer alza del paro desde 2013 – Carmen Valero en ‘El Mundo’

Es decir, si los mayores lo tienen cada vez más jodido para encontrar o mantener un empleo y todo parece indicar que mucho más jodido lo van a tener… ¡entonces a ver si alguien puede explicarme qué maldito sentido tiene esa obsesión en seguir y seguir elevando la dichosa edad de jubilación! ¿No está claro? Al ritmo que van las cosas y realizando una simple proyección, para 2060 no va a quedar en este planeta ni un sólo individuo a quien poder jubilar. Ni a los 60 ni a los 70, 80 o 90 años. Todos estarán en el paro desde una dos o tres décadas atrás. Y lo que se piensan ahorrar en pensiones, mucho me temo que habrá que gastarlo en subsidios. Será eso o el geronticidio. Aunque, sí, mejor no dar ideas.

Imagen: Craig Dennis

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