S

i decides callar
porque sólo en el silencio
te imaginas a salvo,
(morderte la lengua,
taparte la nariz,
mirar hacia otro lado).
Si tu dedo se frena,
transido de cautela,
y sucumbe estático
(frente al lienzo,
la cuerda, la pluma,
la cámara, el teclado).
Si amordazas tu conciencia
y te rindes
sin haber siquiera batallado.
Si doblas la espalda
y asientes
como atañe al buen esclavo.
Si no vas contra
corriente
por miedo a morir ahogado.
Si claudicas frente al odio,
si traicionas tu legado,
si no expresas lo que anhelas,
si no anhelas expresarlo,
dará igual lo que pienses
o a qué te estés enfrentando…

Tan solo un atisbo de duda
y ellos ya habrán ganado.

2 comentarios Autocensura

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