A

ño 2048. Nueve mil ochocientos millones de personas sobre la Tierra. A pesar de los importantes avances en el tránsito hacia modelos energéticos sostenibles, las inundaciones y las sequías provocadas por el cambio climático arrasan el planeta. Las desigualdades sociales y geográficas se han vuelto extremas. Hambrunas, migraciones, revueltas y conflictos bélicos dominan el panorama internacional. La Nasa anuncia el inicio de la tercera fase de su programa para la colonización de Marte. El cáncer ha sido vencido. La esperanza de vida en Europa se ha elevado hasta los noventa y cinco años; en África no pasa de los cincuenta y seis. La clonación humana es una realidad, pero sigue prohibida. Aprender un idioma es tan sencillo como instalarte un chip en el cerebro. Un nuevo modelo de robot doméstico, Archie, se sitúa en lo más alto del ránking de ventas en el mercado tecnológico: es capaz de enamorarse. Las redes sociales ya no preguntan Qué estás haciendo. Saben todo lo que hacemos. Ahora se limitan a afirmar Esto lo has hecho bien (like) o Esto lo has hecho mal (unlike). Y dar parte a la policía, si procede.

E

spaña. Los partidos políticos siguen sin alcanzar un acuerdo de Gobierno. Sesenta y cuatro elecciones y otras tantas rondas de negociaciones después. El electorado sigue en sus trece. El número de escaños apenas ha ido variando en cada cita electoral en una horquilla de tres o cuatro diputados más o menos por partido hasta volver al punto inicial. Aquel de 2015. No hay forma.

Pedro Sánchez insiste en que ciento sesenta y una señorías no suman, pero ciento treinta sí. Ni sus nietos lo entienden. Continúa empeñado en imponer como línea roja el referéndum catalán. Pero Cataluña y el País Vasco se independizaron hace ya una década. Canarias y Galicia son ahora las que andan exigiendo su derecho a decidir. Pablo Iglesias, afectado de una calvicie galopante, dice que mantiene la mano tendida a una alianza de izquierdas, pero apenas tiene tiempo ya para la política. Se ha hecho cantautor. A sus sesenta y nueve años, sigue promocionando sin mucho éxito El pacto del beso, su única composición hasta la fecha. El testigo ha sido recogido por otro sexagenario, Alberto Garzón, que aún hoy enarbola orgulloso el estandarte de la nueva política.

Albert Rivera, por su parte, ha mantenido-cambiado programa e ideario treinta y dos veces en estos treinta y dos años. Ahora está a favor de bajar-subir los impuestos, de ampliar-reducir el derecho de huelga, de aprobar-rechazar un pacto con Podemos y de admitir-prohibir la eutanasia. Su acuerdo con Sánchez es sólido-frágil como el acero-cristal, de hecho fue anulado-ratificado por ambos líderes hace apenas unos días durante un breve viaje del Imserso. Rajoy sigue a lo suyo, lanzando consignas y concediendo entrevistas, entre partidita y partidita de dominó, desde el geriátrico. «Les gano hasta en edad», repite constantemente. «Ya verás cómo vienen a comer de mi mano». Y se hace un lío con los años y los esc-años. «¿Son noventa y dos, no?». «No, Mariano, ciento veinte y dos», le responde una y otra vez una muy bien conservada Soraya. «Noventa y dos son las primaveras que llevas a tus espaldas». «Bueno, no te enfades –replica-, siempre lo he dicho, somos sentimientos y tenemos seres humanos».

Cincuenta nuevas redadas se suman a los casos aislados de corrupción en el PP. El Rey se ha hecho titiritero y se ha instalado en Moldavia. España, por su bien, ha sido excluida de Eurovisión. Cuéntame estrena su cuadragésima novena temporada. Jordi Hurtado sigue hecho un chaval. El Mirandés se alza con su segundo título de Liga. El país, lo que queda, va bien.
 

NOTA: Como no se detalla en el texto, creo prudente señalar que para 2048 Pedro Sánchez, Alberto Garzón, Albert Rivera, Soraya Sáenz de Santamaría, Felipe VI y Jordi Hurtado tendrían, mes arriba, mes abajo, 76, 62, 68, 76, 80 y 90 años de edad, respectivamente. Amén. Y que yo los vea 😉

2 comentarios 2048: una distopía electoral

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *